Sobre Jaime Gil de Biedma
Ningún camino puede
escaparse de si mismo
de prender las mariposas
con los dedos infantiles
de avidez
solo deja solo
el polvo de su aletéo
entre las manos
Ojalá que fuese
la decepción del vuelo
el desánimo
la traición o la
frustración tan leve
como que el agua sola
la sacase de uno mismo
escaparse de si mismo
de prender las mariposas
con los dedos infantiles
de avidez
solo deja solo
el polvo de su aletéo
entre las manos
Ojalá que fuese
la decepción del vuelo
el desánimo
la traición o la
frustración tan leve
como que el agua sola
la sacase de uno mismo
Pero no...
A uno le pesa el desaliento de verse
por siempre herido
A uno le pesa el desaliento de verse
por siempre herido
día tras noche
y noche tras día
las huellas del siemprerror
en las puntas de los dedos
y noche tras día
las huellas del siemprerror
en las puntas de los dedos

1 comentario:
"Cómo se abría el cuerpo del amor herido
como si fuera un pájaro de fuego
que entre las manos ciegas se incendiara".
-Valente-
Adoro tus huellas,
preciosas palabras...
Un beso
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